A una semana de la entrega de los premios Oscar 2018, “La forma del agua” es la principal favorita con 13 nominaciones de sus 24 categorías.

The Shape of Water (La forma del agua), del director mexicano Guillermo del Toro, tiene trece nominaciones, entre las que se destacan mejor película, dirección, guión original y actriz protagónica. Entre las categorías a las que opta la última película de Guillermo del Toro está: Mejor película, Mejor director, Mejor actriz, Mejor actriz de reparto, Mejor actor de reparto, Mejor banda sonora, Mejor guion original, Mejor fotografía, Mejor diseño de vestuario, Mejor montaje, Mejor sonido, Mejor edición de sonido y Mejor diseño de producción. ¿Cuántos logrará llevarse?

El film, estrenado en Chile el 1 de febrero,  aplica los criterios y principios del género fantástico – donde Del Toro va tejiendo un relato onírico romántico llegando a representar ideas literarias y simbólicas, ricas en códigos audiovisuales.

En la obra existe una conjunción de elementos que otorgan una impronta particulamente definida: rasgos lumínicos y compositivos tanto en el diseño de los ambientes sobre el cual se desenvuelven los intérpretes, como en el contexto de época, estrategias que hacen que, junto a las grandes actuaciones de Sally Hawkins, Doug Jones, Michael Shannon, Octavia Spencer, Richard Jenkins,Michael Stuhlbarg, Lauren Lee Smith, David Hewlett, Nick Searcy, Morgan Kelly,Dru Viergever, Maxine Grossman, Amanda Smith, Cyndy Day, Dave Reachill, no solo los espectadores se sientan cautivados.

Entre los personajes que componen esta trama, destaca un ser anfibio del que se sabe, es un semi dios  a quien los nativos del Amazonas adoraban al menos hasta el día de su captura. La extraña “criatura”  es puesta en cautividad en un el laboratorio – oculto y de alta seguridad- de una instalación gubernamental de investigación en Baltimore a principios de la década de 1960  . Alli trabaja la encantadora  Elisa (Sally Hawkins) quien descubre al humanoide de quien no tardará en enamorarse, estableciéndose así una relación amorosa.

El argumento con preciso ritmo y narrativa, está al servicio de la imaginería visual, lo que da a la obra mucha plasticidad, y concede al relato, licencia para pueda zigzaguear entre varios “poemas”  simultáneos sobre los cuales se teje la trama, donde sobresalen la soledad, y rasgos personales de cierta singularidad que algunos podrían catalogar como “diferencias”; la forma del agua encierra la paradoja de la imposibilidad de circunscribir el amor.

La película, cargada de finas alegorías políticas que reverberan con mucha fuerza en el mundo actual, particularmente en los Estados Unidos de estos días, posee múltiples símbolos entre ellos, el agua, la magia, la importancia del otro, la tolerancia, la riqueza visual, el retorcido sentido del humor, la dicotomía entre el bien y el mal, y por lo mismo, crea lapsos donde se establecen metáforas y códigos que el espectador acepta como válidos, consagrando la emoción por sobre la razón.

La Forma del Agua es en sí misma, una crítica devastadora al racismo, la homofobia y a la intolerancia hacia las personas que son diferentes.

La música – melancólica y evocadora-  fue encargada al compositor francés Alexandre Desplat.

En el sitio enfilme.com se destaca el valor que la música imprime en el film: “Es una  banda sonora que desempeña un papel fundamental en la película, con temas musicales que funcionan para dar algunas vueltas tan sorprendentes como los acontecimientos del relato.”

En otro párrafo  comenta: “Quizá una de las mejores piezas es “Elisa’s Theme”; las flautas revolotean acompañando la melodía sutil que es conducida en gran parte por los sonidos del acordeón. Es un romanticismo antiguo, pasado de moda (de la mejor manera posible), deliciosamente fluido y reluciente. Un toque muy inusual viene en forma de silbido, interpretado por el propio compositor. A partir de estos componentes, se construye la mayor parte del score. “Fingers” es una pieza más oscura para imaginar a la criatura acuática, antes de que “Spy Meeting” tenga una sensación ligeramente cómica; por su parte, “Five Stars General” presenta una delicada atmósfera de tristeza, una melancolía inquietante, mientras que “The Silence of Love” esboza la unión de los dos personajes principales. La banda sonora del filme también incluye un nuevo arreglo (por Desplat) del viejo tema de Harry Warren y Mack Gordon, “You’ll Never Know”, interpretado por la gran Renée Fleming acompañada por la London Symphony Orchestra (que también interpreta las obras de Desplat).”

Ana Saladino

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