Con motivo de los 200 años de la anexión de Chiloé al territorio nacional, la empresa australiana CUTEK Global, fabricante del aceite protector CUTEK, oficializó una donación histórica para proteger el revestimiento exterior de las 16 Iglesias patrimoniales del archipiélago.
La ceremonia oficial se llevó a cabo en la histórica Iglesia de Rilán, ubicada en la comuna de Castro. El encuentro fue presidido por Jasmine Florey, CEO de CUTEK Global Australia; Natalia Cruz, Directora Ejecutiva de la Fundación de Iglesias Patrimoniales de Chiloé; y Andrés de Solminihac, representante de CUTEK Latam, acompañados por el Delegado Presidencial Provincial Fernando Bórquez, el Alcalde de Quinchao René Garcés, representantes del Consejo de Monumentos Nacionales, del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural y miembros de la comunidad.
Este hito destaca especialmente porque, a diferencia de los proyectos habituales que se gestionan templo por templo, este convenio aborda la totalidad del Sitio Patrimonio Mundial reconociendo su dimensión de sitio seriado. Al respecto, Natalia Cruz valoró la alianza y destacó: «Es un producto integral porque actúa contra insectos y hongos xilófagos, además de proteger la madera contra la radiación UV. El objetivo es ayudar a preservar estas maderas que forman el revestimiento de nuestros templos por muchos años más».
Por su parte, Andrés de Solminihac, resaltó el compromiso de la firma tras el acuerdo: «Nos entusiasmamos profundamente con esta acción porque, con motivo de los 200 años de Chiloé, queríamos estar presentes pensando en la preservación de estas iglesias para los próximos 200 años. Jasmine es cristiana y cuando escuchó de las iglesias, empezó a entender lo que eran y lo que significaban para el imaginario y el afecto de acá y de Chile entero dijo :Yo quiero estar presente «. Asimismo, recordó que la tecnología australiana del aceite cuenta con un respaldo de más de 7.000 proyectos en Chile en diversos ámbitos y que se ha utilizado en viviendas, edificios públicos, corporativos y hotelería, entre otros.
La jornada, que incluyó la bendición del templo y la participación activa de juntas de vecinos, agrupaciones de adultos mayores y comité de Iglesia, cerró con la emotiva valoración de la comunidad local. María Cárcamo, fiscala de la Iglesia de Rilán —templo levantado en 1909—, destacó el impacto positivo de la ayuda ante la escasez de recursos para las iglesias, expresando, que «Como una sabe que no hay fondos acá, qué bien que una empresa extranjera venga a colaborar. Nosotras encantadas».














